Entre los siglos XI y XIII en Europa se produce etapa de prosperidad en la que los reyes lucharon para recuperar el poder. (que habían cedido a los nobles). Este desarrollo se ve interrumpido por la grave crisis del S.XIV, no superada hasta el siglo siguiente.
En Europa del Norte, los Normandos se asientan desde el siglo XI en Inglaterra. En el Centro de Europa, encontramos el reino de Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico, en el que sus emperadores se enfrentarán con el Papado, sin que ninguno logre imponer su supremacía. Al Este está el poderoso principado de Kiev, y en el Mediterráneo, el Imperio Bizantino y los reinos cristianos, que seguirán luchando contra los musulmanes.
Los cambios políticos, reyes y parlamentos.
En la plena Edad Media los Reyes trataron de reforzar su poder, luchando para imponer su autoridad sobre los señores feudales con ayuda de las ciudades, que aportaban ingresos económicos a cambio de permisos para acceder a la Curia Regia, que junto a nobles y obispos, serán el origen de los Parlamentos.
Estos se configuraron como asambleas políticas, cuya función principal era aprobar el cobro de nuevos impuestos o contribuciones extraordinarias.
Se denominó Parlamento en Gran Bretaña, Estados Generales en Francia, Dieta en el Sacro Imperio Romano Germánico, y Cortes en la Península Ibérica.
La expansión agraria
Entre siglos XI y XIII tuvo lugar en Europa una considerable mejoría de las condiciones agrarias, debido a la ampliación del espacio cultivado, las roturaciones de los bosques, y la desecación de pantanos.
También se mejoran las técnicas agrarias con nuevas innovaciones, como el arado de vertedera que sustituye al romano, la rotación trienal del cereal (barbecho), y el uso del hierro para los aperos de labranza.
La mayor producción agraria trajo consigo más comida, y un aumento de la población, lo que también incrementó el comercio que influyó directamente en la expansión urbana.
A partir del S. XI, se revitalizaron las antiguas ciudades romanas, y aparecen ciudades nuevas en los mercados cercanos a los castillos, debido a la necesidad de comercializar los excedentes agrarios.
Poco a poco se van creando barrios de artesanos y comerciantes, denominados burgos, que al ser rodeados por murallas, se integrarán en la ciudad. Lo que será el origen de la la palabra burgués, que definirá a los habitantes de las ciudades.
El gobierno de la ciudad, al principio dependía de los nobles y eclesiásticos, pero sus abusos llevaron a los habitantes a constituirse en comunas o comunidades de vecinos, que lucharán por conseguir de los señores una carta comunal o fuero. Así el gobierno recayó en la comuna, luego en un concejo y en unos magistrados ( alcaldes o burgomaestres).
Sus reuniones se hacían en un edificio llamado ayuntamiento, y aunque inicialmente los cargos eran ocupados por personas electas, los ricos acapararon estos cargos formando un patriciado urbano.
Las actividades artesanales y las actividades comerciales:
Los artesanos tenían el taller en su propia vivienda, y se agruparon en gremios que generalmente compartían la misma calle que adoptaba el nombre de la actividad.
Los maestros eran los dueños de todo, y para serlo debían de demostrarlo y pasar por diferentes estadios de aprendizaje, como ser antes oficial trabajando a sueldo para un maestro y comenzando de aprendices sin cobrar.
El comercio local se generaba en mercados urbanos diarios, en tiendas permanentes, o en mercados semanales y en ferias anuales.
El comercio estaba protegido por los reyes y los señores que obtenían importantes impuestos de esta actividad.
Comienza en esta época también el comercio de larga distancia focalizado en el Mediterráneo, donde se comerciaba con productos de lujo con Bizancio y el imperio musulmán. Las ciudades italianas de Venecia, Génova, y Florencia, fueron sus principales impulsoras.
En el N de Europa, los principales centros eran Rusia, Gante y Brujas. Aquí se crearon asociaciones de comerciantes para defender sus intereses como la llamada Liga Hanseatica del mar del N.
Aparecen en estos siglos los primeros cambistas y banqueros, por lo que las transacciones aparte de hacerlas en moneda se realizarán tambien con letras de cambio.
La sociedad urbana
El auge de los burgueses hizo que la riqueza cambiase, basándose ahora en la propiedad del dinero, no en la de la tierra. Los habitantes de las ciudaes, según su riqueza se dividían en:
-El Patriciado urbano, comerciantes, banqueros y jefes de los gremios.
-El común, que incluía al resto de la población. Maestros de los gremios y pequeños comerciantes.
-Los pobres y los marginados. En algunas ciudades había minorías de judíos en barrios llamados juderías o alhamas, donde se dedicaban al préstamo, la medicina y la banca.
La religiosidad medieval:
En esta etapa de la Plena Edad Media, la Iglesia luchará contra:
-Los enemigos de la fe o herejes que tenían doctrinas contrarias a las de la Iglesia. Para ello creará la Inquisición 1230.
-Los musulmanes que se habían establecido en Tierra Santa. Para expulsarlos de estos territorios se organizaron las Cruzadas.
La cultura
En estos siglos se produce un renacer cultural. Aparece la literatura escrita en lenguas vernáculas o populares, como los cantares de gesta y los libros de caballerías (Chanson de Roland).
Se crearon escuelas urbanas, catedralicias y municipales, donde se formaba a la burguesía, también surgen las primeras universidades con cuatro facultades: Artes liberales, Medicina, Teología y Derecho.
El método de enseñanza era el llamado Escolástica, que consistía en leer un texto, plantear dudas sobre él y adoptar una decisión. Las más importantes fueron las de París, Oxford, Bolonia y Salamanca.
El crecimiento de la población europea que acabamos de ver en la Plena Edad Media, sufrió una involución durante el S. XIV debido a la conjunción de varios factores:
Por una parte Europa sufrió una serie de malas condiciones climáticas que provocaron una sucesión de malas cosechas, y como consecuencia una gran escasez de alimentos y fuertes hambrunas.
Por otra, se produjeron devastadores conflictos bélicos como la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra (1337-1453).
Aparecieron sucesivas epidemias de peste, la más importante fue la Peste Negra que asoló Europa entre 1348 y 1352.
La consecuencias de todos estos factores supuso una fuerte reducción de la población europea, que pasó pasó de 80 millones en el 1300, a solo 45 millones en el año 1400. A esto se unió un gran descontento de la población, un estancamiento en la economía y de la cultura.
En el S. XV se inicia la salida a esta crisis volviendo con ello el crecimiento económico y el florecimiento cultural































